Manglares perturbados superan las 52 mil hectáreas en México; cifra aumentó más de cinco veces desde 2020

2026-08-25 09:36:29 - MUNDO

La superficie de manglar perturbado —ecosistema costero alterado que presenta zonas de vegetación muerta, estresada o en proceso de regeneración— en México aumentó más de cinco veces entre 2020 y 2025, al pasar de 9 mil 680 a 52 mil 130 hectáreas, de acuerdo con la evaluación más reciente de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). 

Aunque en la mayoría de esta superficie todavía no se han identificado las principales causas de la alteración, especialistas advierten que detrás del deterioro pueden encontrarse tanto fenómenos naturales como actividades humanas. En la Península de Yucatán —que abarca Campeche, Quintana Roo y Yucatán— el crecimiento de proyectos inmobiliarios y turísticos constituye una de las principales presiones documentadas.

De acuerdo con el informe técnico y cartográfico Manglares de México: actualización y dinámica espacial 2025 (parte 1), publicado por la Conabio en julio de 2026, la Península de Yucatán concentra 23 mil 204 hectáreas de manglar perturbado, equivalente a 44.5% del total nacional. Mientras, Nayarit acumula 32.3% (16 mil 834 hectáreas) y Campeche 24% (12 mil 539 hectáreas).

Sergio Madrid Zubirán, director del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, explica en entrevista con El Sabueso que los huracanes pueden afectar estos ecosistemas, pero los manglares tienen capacidad de recuperación ante estos fenómenos naturales. El escenario cambia cuando la maquinaria remueve la vegetación para abrir paso a desarrollos inmobiliarios o turísticos. 

Según datos citados por el especialista, en Quintana Roo se identificaron cerca de mil proyectos inmobiliarios entre 2020 y 2025, mientras que en Yucatán se contabilizaron alrededor de 650 en la zona al norte de Mérida. No se trata de construcciones individuales, sino de proyectos como fraccionamientos que pueden incluir múltiples edificaciones, viviendas y hoteles.

"Hay una gran variedad de causas, pero una importante que documentamos es el crecimiento de los proyectos inmobiliarios y turísticos. Cuando pasa el buldócer (tractor pesado de orugas o ruedas) de los fraccionadores, no hay manera que se recomponga el bosque de manglar. No es que se haya hecho en lo oscurito, las instituciones gubernamentales, tanto municipales, estatales y federales, han documentado una serie de actuaciones. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha llegado a multar o suspender (obras), pero no han logrado pararlas", explica.

Manglares perturbados hasta 2025. Fuente: documento excel de la Conabio.

Según un artículo del Consejo Civil, el crecimiento acelerado de manglar perturbado en la Península de Yucatán coincide con la región que, durante los últimos años, ha concentrado la mayor expansión turística e inmobiliaria del país.

En octubre de 2025, por ejemplo, Miguel Ángel Lemus, presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Quintana Roo, estimó que cerca de mil proyectos de vivienda media y residencial alta se encontraban en construcción en el estado y calificó como "vertiginoso" el crecimiento registrado por esta industria durante los cinco años anteriores.

"La distribución territorial de ese crecimiento resulta relevante para este análisis, ya que una parte importante de los proyectos se concentra en municipios costeros: Tulum encabezaba la expansión con más de 500 proyectos inmobiliarios, seguido por Cancún con más de 200 y Playa del Carmen con 184. Puerto Morelos registraba otros 20 proyectos, Cozumel 15 e Isla Mujeres seis. Un año antes, otra estimación del propio sector inmobiliario situaba en 988 los proyectos de vivienda vertical en marcha en Quintana Roo, que representaban aproximadamente 30 mil unidades", refiere la organización en su página.

Respecto a Yucatán, en 2022, Sergei López Cantón, entonces presidente de la delegación Yucatán de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), señaló que a corto plazo se habían programado y presentado alrededor de 650 proyectos inmobiliarios en el estado. La expansión incluía zonas del norte metropolitano y se extendía hacia Progreso, Chicxulub, Telchac y otros puntos de la costa.

Tal como argumentó Madrid Zubirán, la Profepa ha documentado diversos casos de desarrollos turísticos construidos sobre ecosistemas costeros. El 6 de octubre de 2025, la procuraduría informó en un comunicado la clausura de dos predios en Chicxulub Puerto por relleno con material pétreo (de origen rocoso o mineral) y eliminación de vegetación de manglar, actividades que carecen de la autorización correspondiente en materia de impacto ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En ese entonces, la Profepa pormenorizó que los asentamientos irregulares y las obras ilegales en humedales y manglares de Chicxulub, "constituyen un problema recurrente desde hace más de dos décadas, generando conflictos por la tierra y una creciente presión sobre los recursos naturales". 

No obstante, el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible cuestionó que, si desde hace años las instituciones llevan registrando desmontes, rellenos, construcciones y desarrollos turísticos sobre manglares, humedales y otros ecosistemas costeros, por qué no han conseguido impedir que la superficie de manglar perturbado continúe creciendo.

"La degradación documentada por Conabio no ocurrió en ausencia de instituciones ambientales, sino bajo la acción débil u omisa de autoridades que durante años han contado con información, facultades legales e instrumentos para proteger estos ecosistemas", añade Madrid Zubirán.

Predio clausuruado en Chicxulub Puerto. Foto: Profepa.

Los manglares son ecosistemas fundamentales para la zona costera, pues sirven como barrera natural contra tormentas y huracanes, además de ser refugio y criadero de múltiples especies de flora y fauna como aves, peces y crustáceos.  Su relleno y desecación provocan un grave desequilibrio ecológico y ponen en riesgo tanto la biodiversidad como la seguridad de las comunidades humanas.

A la fecha, la Conabio ha producido seis evaluaciones sobre la distribución del ecosistema en México: 1970/1980, 2005, 2010, 2015, 2020 y 2025. Hasta 2024, el estudio englobaba cuatro elementos: distribución espacial de los manglares, caracterización, dimensión social y colaboración. En 2025 se integró el tema de restauración, que trabaja en dos líneas: identificar las posibles áreas de restauración y el Observatorio de la Restauración de Manglares (ORM).

La extensión total de manglar en el país, hasta el año pasado, es de 877 mil 464 hectáreas. Pero el manglar perturbado incrementó en este último quinquenio. Según el documento de la Conabio, en la mayoría de los casos aún no se han identificado las causas principales de este deterioro.

Como mencionamos en un inicio, los dos estados con mayor superficie de manglar perturbado son Nayarit y Campeche. Juntos suman 29 mil 373 hectáreas, es decir, aproximadamente 56.3% de todo el manglar afectado registrado en México. Esto significa que más de la mitad de la superficie perturbada del país se concentra únicamente en dos entidades.

Sin embargo, Nayarit tuvo el salto más pronunciado al pasar de 2 mil 736 hectáreas en 2020 a 16 mil 834 en 2025. Por sí solo, representa cuatro de cada cinco hectáreas perturbadas del Pacífico Norte: 16 mil 834 de las 20 mil 980 hectáreas de la región. Aunque el informe técnico de la Conabio está dividido por estados, no especifica las causas.

Por lo anterior, El Sabueso revisó un excel de la Conabio sobre las 103 áreas potenciales de manglar para restaurar, las cuales están repartidas en las siguientes regiones: 33 Pacífico Norte, 11 Pacífico Centro, 11 Pacífico Sur, 26 Golfo de México y 22 Península de Yucatán. Pero en el registro solo hay dos zonas posibles de restauración para Nayarit y seis para Campeche, pese a los datos de perturbación. Las causas de deterioro documentadas son:

En la Laguna de Mexcaltitán, dentro de Marismas Nacionales, Nayarit, se identifican modificaciones del patrón hidrológico derivadas de actividades como dragados (extracción de sedimentos del fondo de cuerpos de agua), rectificación de ríos y azolvamiento de las vías que aportan agua.

Igual aparecen la contaminación y actividades humanas como la deforestación, agricultura, ganadería, acuacultura, producción de sal y turismo. A ellas se suman los huracanes, que pueden tapar canales con ramas y sedimentos y dejar biomasa muerta.

Para el Sistema Escuinapa – Agua Brava (en Sinaloa-Nayarit), ubicada también en la región de Marismas Nacionales, marca las mismas causas del deterioro de los manglares. El caso de Campeche es similar.

Para saber por qué hay pocas áreas potenciales de restauración en ambos estados consultamos a la Conabio, pero hasta el cierre de esta publicación no hubo respuesta. 

Mapa de la Región del Pacífico Norte (Sonora, Sinaloa y Nayarit). Fuente: Conabio.

Uno de los principales retos está precisamente en determinar qué provoca la perturbación, según el director del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

Si el deterioro provino de cambios en el flujo del agua, contaminación, maquinaria o rellenos, la estrategia de recuperación tendrá que atender primero ese problema. De lo contrario, explica, reforestar una zona sin eliminar la causa que la degrada puede resultar insuficiente.

El artículo 60 Ter de la Ley General de Vida Silvestre establece expresamente que queda prohibida la "remoción, relleno, trasplante, poda, o cualquier obra o actividad" que afecte la integridad del manglar, su flujo hidrológico, productividad, zonas de reproducción o sus servicios ecológicos. Solo contempla una excepción para obras o actividades destinadas a proteger, restaurar, investigar o conservar los manglares. La NOM-022-SEMARNAT-2003 también indica restricciones para preservar los humedales costeros en zonas de manglar.

"La Conabio no ha hecho una revisión de las causas. En realidad, han registrado cuáles son las superficies afectadas. México se ubica entre los diez o doce países con mayor biodiversidad del mundo y conserva aún una superficie considerable de manglar", concluye Madrid Zubirán. 

Pero el investigador advierte que, de continuar el ritmo actual de avance inmobiliario y turístico, el país corre el riesgo de perder ese patrimonio ecológico. 

De acuerdo con datos del Consejo Civil, de los 212 mil millones de pesos que el gobierno destinó en 2026 para acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), por ejemplo, recibió 89 mil millones de pesos; mientras que instituciones como Conagua, Semarnat, Profepa y Conafor recibieron poco más de 7 mil millones de pesos. 

Elaborado por el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y entérate todos los días de la desinformación que circula en redes, en el discurso político y en la vida cotidiana.

Fuente: whatsapp.com